Terrazas y exteriores en Ibiza: cómo aprovecharlos más meses al año

En Ibiza el exterior de una casa puede usarse buena parte del año. Con buen tiempo durante muchos meses, la terraza, el porche o el jardín pueden ser la estancia más vivida de la casa. Y aun así, hay terrazas que solo se usan un par de meses: en verano hace demasiado calor a mediodía, en invierno sopla el viento y por la noche no hay luz. Una buena reforma del exterior busca justo lo contrario: que se pueda estar fuera más horas y más meses.
Piensa en zonas, no en metros
Una terraza grande no es necesariamente una terraza cómoda. Lo que funciona es repartirla en zonas con un uso claro:
- Una zona de comer, cerca de la cocina y con sombra a la hora de la comida y de la cena.
- Una zona de estar, más recogida, para sentarse a charlar o leer.
- Una zona de sol, para tumbonas, a menudo junto a la piscina.
- Los pasos entre unas y otras, que no deberían cruzar por en medio de nadie.
Cada zona pide su orientación, su sombra y su luz. Pensarlas por separado ayuda a decidir qué suelo, qué muebles y qué cubierta necesita cada una.
Lo que el uso de todo el año le hace a un exterior
Un exterior que se usa muchos meses se desgasta más que uno que solo se pisa en agosto. Estas son señales de que una terraza o un porche piden una revisión o una reforma:
- Baldosas que suenan huecas al pisarlas o que se mueven.
- Juntas abiertas o con hierba creciendo en ellas.
- Manchas de óxido junto a barandillas, anclajes o macetas.
- Agua que se queda en el mismo sitio después de cada lluvia.
- Muros o jardineras con grietas o con la pintura levantada.
Ninguna de estas señales es grave por sí sola, pero todas avisan de que algo ha empezado a ceder. Mirarlas a tiempo evita que un arreglo pequeño se convierta en una obra grande.
Una revisión antes del invierno
El final del verano es un buen momento para dar una vuelta al exterior con calma. Limpia los desagües y comprueba que el agua corre. Retira las macetas que tapan sumideros. Revisa los anclajes de pérgolas, toldos y barandillas antes de que lleguen los temporales. Guarda o protege los muebles que no aguantan la lluvia. Y si tienes riego automático, ajusta los tiempos a la nueva estación, porque lo que necesitaban las plantas en julio no es lo que necesitan en noviembre.
Si vives en la isla, decide sobre el terreno
Tener la casa cerca es una ventaja a la hora de reformar el exterior. Aprovéchala:
- Quédate en la terraza a distintas horas antes de decidir dónde va cada cosa: por la mañana, a mediodía y al atardecer.
- Pide muestras de suelo y déjalas unos días fuera, al sol y a la lluvia, para ver cómo se comportan.
- Marca en el suelo con cinta dónde irían la mesa, las tumbonas o un banco de obra, y vive unos días con esas marcas.
- Haz el recorrido real desde la cocina con una bandeja en la mano, y fíjate en los escalones y los giros.
Son pruebas sencillas que ahorran más de un arrepentimiento, porque en un exterior lo que no funciona se nota cada día.
Reformar por fases sin estropear lo hecho
No siempre se puede hacer todo el exterior de una vez. Si vas por fases, empieza por lo que va debajo: desagües, pendientes y los tubos que necesitarás para luz o riego. Lo que se ve, suelos, muebles, plantas, puede llegar después. Si se hace al revés, la segunda fase obliga a levantar lo que se acabó en la primera. Y deja por escrito qué se ha preparado y dónde, para que dentro de un año nadie tenga que adivinarlo.
Muros, caminos y verde
El exterior no acaba en la terraza: los caminos que llevan a ella y los muros y plantas que la rodean cuentan tanto como el suelo. Paseos, muros de piedra natural, pérgolas y riego automático forman parte de lo que diseñamos y construimos en exteriores, y se pueden plantear junto con la reforma de la terraza.
Alargar la temporada
Para usar la terraza también en primavera y otoño, ayudan una esquina protegida del viento, algo de sol en las horas frescas y, si quieres, una pequeña zona cubierta donde sentarse aunque llueva un poco. No hace falta cerrar la terraza para disfrutarla más meses; muchas veces basta con pensar dónde se está a gusto en cada estación. Un banco de obra al sol de la mañana, protegido por un muro, puede convertirse en el rincón favorito de la casa en noviembre.
Errores que se pueden evitar
- Elegir el suelo por la foto. Lo que queda bien en un catálogo puede resbalar mojado o quemar al mediodía.
- Llenar la terraza de macetas sin pensar en el agua. Tapan sumideros y dejan cercos que no salen.
- Poner muebles de interior fuera. Lo que no está pensado para el sol y la lluvia dura una temporada.
- Cerrar sin preguntar. Convertir un porche en una habitación puede cambiar lo construido y necesitar permiso.
Ninguno de estos errores es difícil de evitar si se piensa en ellos antes de empezar, que es cuando cuesta menos cambiar de idea.
Obras que hemos hecho
Entre nuestros proyectos está la reforma de una terraza en Santa Eulària. Y en la reforma integral de una casa de estilo ibicenco en Sant Josep, el exterior forma parte del resultado, con una piscina de piedra natural. En la página de proyectos puedes ver algunas de estas obras.
Hablemos de tu exterior
En Constructo Ibiza hacemos la obra de la terraza y, con el diseño de jardines y exteriores, el resto del espacio de fuera. Si quieres, pásate por nuestro estudio de Sant Jordi de ses Salines, de lunes a viernes de 8 a 14.
Mira nuestros proyectos, lo que hacemos en servicios, y cuéntanos cómo es tu terraza desde contacto.


