Volver al blog
Guía5 min

Ampliar una casa en Ibiza: un dormitorio, una planta o un porche

Villa en Sant Josep, Ibiza

Has comprado una casa en Ibiza que te gusta, pero le falta algo: un dormitorio más para la familia o para recibir a más invitados, una planta arriba con vistas, o ese porche que solo usas tres meses al año y que podría ser un salón. Ampliar la casa en Ibiza parece la respuesta obvia, y muchas veces lo es. Pero una ampliación mal planteada sale cara, se alarga y deja la casa con un añadido que se nota desde la calle.

Antes de llamar a nadie para que dibuje, merece la pena hacerse unas cuantas preguntas. Aquí van, en el orden en que conviene hacerlas.

Primero, los papeles de la casa

Antes de pensar en la obra, toca saber qué tienes. ¿Lo que está construido coincide con lo que consta como autorizado y registrado? En casas con años, y sobre todo en las que han pasado por varias manos, no siempre es así: un cuarto cerrado en su día, una terraza cubierta, un anexo que nadie declaró. Una ampliación obliga a poner todo eso sobre la mesa, así que es mejor descubrirlo al principio que a mitad de proyecto.

Después viene la parcela. Si se puede construir más y cuánto depende de dónde está, de cómo está clasificada, de lo que ya hay edificado y del ayuntamiento que corresponda. No hay una respuesta general válida para toda la isla. Los pasos para pedir la licencia los contamos en otro artículo del blog; aquí nos quedamos en lo que hay que mirar antes de llegar a ese punto.

Hacia el lado, hacia arriba o bajo el porche

  1. Ampliar en planta baja. Necesita sitio libre en la parcela y una cimentación nueva. Piensa qué pierdes a cambio: parte del jardín, la zona de la piscina, una vista o la sombra de un árbol.
  2. Subir una planta. No ocupa más terreno, pero carga la casa que ya existe. Hay que comprobar si la cimentación, los muros y el forjado aguantan ese peso. A veces sí, a veces hace falta reforzar y a veces sale mejor otra opción.
  3. Cerrar un porche o una terraza cubierta. Es la opción que menos obra parece, pero sigue siendo un cambio en la casa que hay que estudiar. Además, un porche cerrado pasa a ser una estancia: necesita aislamiento, ventilación, luz, enchufes y climatización.

Lo que no se ve: estructura y cimentación

La parte más importante de una ampliación queda enterrada o dentro de las paredes. Antes de decidir nada, alguien tiene que revisar la estructura existente y el terreno donde se apoyará lo nuevo. Eso puede significar abrir catas, mirar planos antiguos si los hay y estudiar cómo se va a unir lo nuevo a lo viejo para que cada parte trabaje bien. Saltarse este paso para ganar unas semanas es la forma más segura de tener sorpresas después.

Que no parezca un parche

Una buena ampliación se integra tanto que, pasados unos años, nadie sabe dónde terminaba la casa original. Eso se consigue cuidando:

  • La altura y la forma de la cubierta, para que lo nuevo siga la línea de lo que ya hay.
  • El acabado de fachada: textura y color del revoco iguales a los existentes, también cuando el sol los haya envejecido.
  • Huecos de ventanas y puertas con las mismas proporciones y carpinterías.
  • El suelo interior, que puede continuar sin cortes de una zona a otra.
  • Las instalaciones. Más habitaciones piden más electricidad, más agua caliente y más climatización, y la instalación que ya tienes quizá no dé para todo.

Una forma práctica de comprobarlo: pide que te enseñen la ampliación dibujada sobre fotos de tu casa tal como está hoy, desde la calle y desde el jardín. Si en el dibujo ya se ve el añadido, en la realidad se verá más.

Antes de ampliar, mira dentro

A veces el espacio que buscas ya está en la casa, mal repartido. Un salón enorme que se usa poco, un pasillo largo, un trastero junto a un baño. Mover un tabique, abrir la cocina al salón o convertir un cuarto de servicio en dormitorio con baño puede resolver el problema sin tocar la parcela. Ponlo en la balanza junto a la ampliación y compara las dos opciones con el mismo detalle.

Si vives en la casa durante la obra

Una ampliación toca la casa existente en el punto de unión, en la cubierta o en las instalaciones. Pregunta desde el principio qué partes quedarán fuera de uso y en qué fases. Si la casa se alquila, planifica la obra pensando en el calendario de reservas y no al revés.

Cómo lo llevamos nosotros

En Constructo Ibiza nos ocupamos de obra nueva y reformas, y nuestro servicio de gestión de proyectos incluye oficina de proyectos, planificación de obras, trámites oficiales, dirección de obra y controlling. Coordinamos y supervisamos cada fase con documentación fotográfica detallada. En una villa de Sant Josep transformamos por completo fachada, terrazas e interiores, y en nuestra página de proyectos puedes comparar el antes y el después.

Lo que cuesta ampliar depende de la opción que elijas, de los metros que añadas, de lo que necesite la estructura existente, de las instalaciones que haya que renovar y de los acabados. Una cifra fiable llega cuando se han visto la casa y sus papeles y hay un proyecto encima de la mesa.

Si quieres hablarlo, nuestro estudio de Sant Jordi de ses Salines te recibe con cita previa, de lunes a viernes de 8 a 14. Mira algunas obras en proyectos, lo que hacemos en servicios, y cuéntanos qué tienes en mente desde contacto.

Artículos relacionados