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Obra nueva en Ibiza: qué mirar en la parcela antes de construir

Villa de obra nueva en Santa Gertrudis, Ibiza

En una obra nueva en Ibiza, la primera decisión de proyecto se toma antes de que exista ningún plano: cuando eliges la parcela. Dos terrenos con el mismo precio y la misma superficie pueden dar casas muy distintas, y obras muy distintas, según dónde den el sol, cómo se llegue a ellos o qué permita construir el planeamiento.

Si estás buscando terreno para hacerte una casa, o para construir y luego alquilar o vender, esta guía te sirve para mirar una parcela con ojos de obra y para saber qué decisiones vienen después.

Antes que nada: qué se puede construir ahí

La pregunta que va primero es también la que menos se ve en una visita. Lo que se puede levantar en una parcela lo fija el planeamiento del municipio donde está, y depende sobre todo de cómo esté clasificado ese suelo. En un núcleo o una urbanización las posibilidades suelen ser más amplias que en suelo rústico, donde pueden estar mucho más acotadas. El planeamiento también marca cuánto se puede construir, a qué altura y a qué distancia de los linderos.

No lo des por hecho porque haya casas alrededor o porque lo diga el anuncio. Pide que lo revisen tu abogado o gestor y un arquitecto, y que te lo pongan por escrito antes de firmar. Si en la parcela ya hay alguna construcción, conviene saber también si está en regla, porque puede condicionar lo que hagas después.

Seis cosas que mirar cuando visitas la parcela

Con la parte legal en marcha, toca el terreno. Esto es lo que conviene mirar cuando pisas una parcela:

  1. La orientación. Dónde sale y se pone el sol, qué parte queda en sombra por la tarde y hacia dónde están las vistas. Lo ideal es que luz, vistas y zonas de estar vayan en la misma dirección, o que el proyecto sepa resolverlo si no coinciden.
  2. La pendiente. Un terreno en cuesta puede ser precioso y permitir una casa escalonada con terrazas a distintos niveles, pero pide más movimiento de tierras y muros de contención. Cuánto encarece depende de cada caso y se ve en la visita.
  3. El acceso. Por ese camino tienen que pasar camiones, maquinaria y material durante meses, y después tú y tus invitados todos los días. Fíjate en el ancho, en el firme y en si el paso está bien resuelto legalmente.
  4. Los servicios. Agua, luz y saneamiento. Si alguno no llega a la parcela, habrá que buscar una solución propia, y eso entra en el presupuesto desde el principio.
  5. Lo que ya hay. Árboles grandes, muros de piedra, bancales antiguos. Muchas veces merece la pena conservarlos y diseñar la casa a su alrededor.
  6. El entorno. Qué se ve desde la parcela, qué casas tiene cerca, por dónde entra el viento y cómo suena la zona a distintas horas. Ir un par de veces, en momentos diferentes, da una idea mucho más real.

Si construyes para alquilar o vender

Si eres inversor, la parcela se mira además con los ojos de quien la va a usar después. Un acceso cómodo, unas vistas despejadas o una buena orientación de la terraza pesan en cómo se percibe una casa. Al mismo tiempo, una parcela difícil puede comerse en obra lo que parecía un ahorro en la compra. Nadie puede asegurarte cuánto valdrá una casa al terminarla; lo que sí puedes hacer es entrar sabiendo qué obra pide ese terreno.

Del terreno al proyecto

Con la parcela comprada empieza el diseño, y las primeras decisiones son las que más pesan.

Dónde se coloca la casa

Dentro de lo que permite el planeamiento, la posición de la casa en el terreno decide casi todo: qué ves desde el salón, dónde queda la piscina, cuánta tierra hay que mover y cuánto jardín queda alrededor.

Cómo vas a vivirla

Una casa para todo el año, una segunda residencia o una casa pensada para alquilar piden distribuciones distintas. Número de dormitorios, zonas separadas para invitados, almacenaje, espacio de trabajo: conviene tenerlo claro antes de dibujar.

El exterior desde el principio

Terrazas, piscina, jardín, caminos y luz exterior se proyectan a la vez que la casa. Así las instalaciones se dejan previstas y no hay que levantar nada después.

Quién la va a cuidar

Una casa nueva también necesita mantenimiento: jardín, piscina, revisiones de las instalaciones. Si no vas a vivir en ella todo el año, o si la vas a alquilar, piensa ya en el proyecto qué materiales y qué jardín se cuidan con menos esfuerzo y quién se va a ocupar cuando tú no estés.

Cerrar las grandes decisiones a tiempo

Distribución, fachada, carpinterías, piscina e instalaciones conviene decidirlas mientras el proyecto está en papel. Un cambio en obra suele salir más caro y, si toca lo que se presentó al ayuntamiento, puede obligar a revisarlo. Lo que sí puede esperar son muchos acabados interiores, que se eligen con calma mientras avanza la estructura.

Cómo lo llevamos nosotros

Nuestro trabajo va desde la selección del terreno edificable y la planificación del proyecto hasta la finalización llave en mano. Ofrecemos asesoría inmobiliaria antes de la compra, gestión del proyecto con trámites oficiales y dirección de obra, y la obra nueva forma parte de lo que ejecutamos. Hemos hecho, por ejemplo, el peritaje de una villa de obra nueva en Santa Gertrudis, con hormigón visto, revestimientos de roble y una piscina de 20 metros.

Si tienes una parcela en mente, pide cita y ven a vernos al estudio de Sant Jordi de ses Salines (de lunes a viernes, de 8 a 14). Mira lo que hacemos en servicios y cuéntanos dónde está el terreno desde contacto.

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