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Peritaje antes de comprar una casa en Ibiza: lo que la visita no te enseña

Villa de obra nueva en Santa Gertrudis, Ibiza

Si estás buscando casa en Ibiza, puede que ya lo hayas vivido: lo que gusta se mueve rápido, el vendedor tiene otros interesados y la agencia quiere una respuesta esta semana. Visitas la casa una tarde, te encaja la ubicación, la vista y la distribución, y la decisión se toma casi sin pensar en lo que no se ve. Este artículo va de eso que no se ve, y de por qué conviene encargar un peritaje de obra antes de comprar.

Tres cosas distintas que a menudo se confunden

Antes de comprar se suelen mezclar tres revisiones que no tienen nada que ver entre sí:

  • La tasación: dice cuánto vale la casa, sobre todo para el banco. No entra en si la cubierta filtra o si la instalación eléctrica es antigua.
  • La revisión legal: la hace tu abogado o gestor y mira si lo que compras coincide con lo que dicen los papeles.
  • El peritaje de obra: lo hace alguien que sabe de construcción y mira el estado real de la casa, qué defectos tiene y qué trabajos van a hacer falta.

Las tres se complementan. El peritaje es la única que te dice qué te va a tocar hacer con la casa una vez sea tuya.

¿Y si la casa es nueva?

Es una pregunta habitual, y la respuesta es que también puede merecer la pena. En una casa recién terminada todo parece perfecto a primera vista: pintura nueva, suelos sin una marca, la piscina recién llenada. Justo por eso los detalles de impermeabilización, remates o instalaciones pasan desapercibidos si nadie los busca, y muchos de ellos no se notan hasta el primer invierno con lluvia o el primer verano con la casa llena.

Lo que puedes mirar tú en la visita

El peritaje lo hace un profesional, pero hay señales que tú mismo puedes detectar en la primera visita y que te ayudan a decidir si merece la pena seguir:

  • Manchas en techos y en la parte baja de las paredes, pintura que se abomba o polvo blanco en los muros.
  • Olor a cerrado o a humedad en habitaciones que llevan tiempo sin abrirse.
  • Grietas que atraviesan paredes o que se repiten en el mismo sitio en varias estancias.
  • Un cuadro eléctrico antiguo, enchufes sin toma de tierra o regletas por toda la casa.
  • Terrazas con charcos, desagües tapados o baldosas sueltas.
  • Partes de la casa que se notan añadidas después, con otros materiales u otra altura.

Si ves varias de estas cosas, no significa que la casa sea mala compra. Significa que conviene que alguien la mire con calma antes de que pongas dinero encima de la mesa.

Cuándo encargarlo

Lo ideal es antes de comprometer dinero, por ejemplo antes de firmar el contrato de arras. Después de esa firma tu margen para echarte atrás o para hablar con el vendedor es mucho menor. Si el calendario va muy justo, pregunta a la agencia desde el principio si el vendedor permite una visita técnica, para que no te pille con la fecha encima.

Si la compras para alquilar

Cuando la casa va a alquilarse en temporada, lo que más preocupa es lo que puede fallar con inquilinos dentro: la piscina, el agua caliente, la climatización, las terrazas y el estado de la cubierta antes de las lluvias de otoño. Un peritaje enfocado en eso te dice qué conviene arreglar antes del primer verano y qué puede esperar al invierno, cuando la casa está vacía y se trabaja sin prisa.

Si la compras para reformarla

Aquí el peritaje cambia de papel: no solo revisa defectos, también sirve para saber qué se puede aprovechar y qué habrá que cambiar. Por eso tiene sentido que la vea la constructora que luego haría la obra. Quien va a reformar mira la casa pensando en el proyecto, no solo en los fallos, y puede explicarte de qué dependerá el presupuesto, aunque una cifra cerrada solo sea posible con un proyecto detallado.

En la villa de Cala Molí, por ejemplo, transformamos por completo fachada, terrazas e interiores. En obras así, lo que se ve el primer día marca cómo se planifica todo lo demás.

Preguntas que conviene hacer al vendedor

El peritaje ve el estado de la casa hoy, pero no siempre su historia. Esa parte te la puede contar el vendedor, y merece la pena preguntarla por escrito:

  • ¿Cuándo fue la última reforma y qué se cambió en ella?
  • ¿Ha habido filtraciones o reparaciones de la cubierta o de las terrazas?
  • ¿Qué antigüedad tienen la instalación eléctrica y la de agua?
  • ¿La piscina ha perdido agua o ha tenido reparaciones?
  • ¿Qué partes de la casa se añadieron después de la construcción original?

Las respuestas no sustituyen a la revisión, pero ayudan a quien la hace a saber dónde mirar con más atención, y si algo no cuadra entre lo que te dicen y lo que se ve, mejor saberlo antes que después.

Lo que un peritaje no te va a decir

Conviene tener claras también sus limitaciones, para no pedirle lo que no puede dar. Un peritaje no te dice cuánto costará exactamente la reforma, porque eso depende de lo que quieras hacer y de los acabados. Tampoco resuelve la parte legal, que es de tu abogado. Y no ve a través de las paredes: lo que está oculto solo se conoce del todo al abrir. Lo que sí te da es una idea honesta del estado de la casa y de por dónde vienen los gastos, que es mucho más de lo que tenías después de la visita.

Háblalo con nosotros antes de firmar

En Constructo Ibiza asesoramos antes de la compra y, si después quieres reformar, llevamos la obra de principio a fin desde nuestra oficina de Sant Jordi de ses Salines, de lunes a viernes de 8 a 14.

Puedes ver algunas obras en proyectos, lo que hacemos en servicios y contarnos qué casa estás mirando desde contacto.

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