Volver al blog
Guía5 min

Paisajismo en Ibiza: un jardín mediterráneo que no se bebe el agua

Villa en Cala Vadella, Ibiza

El verano de Ibiza es largo, seco y caluroso, y el agua no sobra. Un jardín pensado como si estuviéramos en el norte de Europa, con mucho césped y plantas sedientas, puede acabar siendo una factura alta y una preocupación constante. Un jardín mediterráneo bien planteado hace lo contrario: da sombra, color y olor con mucha menos agua, y pide menos trabajo.

No se trata de renunciar al verde, sino de elegir bien qué verde y dónde. Aquí van las claves para diseñar un jardín así en tu casa.

Empezar por observar el terreno

Antes de plantar nada, conviene conocer la parcela. ¿Dónde da el sol todo el día y dónde hay sombra? ¿Por dónde entra el viento? ¿Hay pendientes, zonas donde se encharca el agua o suelo muy pedregoso? ¿Qué árboles hay y cuáles merece la pena conservar? Un árbol que ya lleva años en el terreno es un regalo: da sombra desde el primer día y sus raíces ya están adaptadas.

Fíjate también en el suelo. Un terreno muy compacto o con mucha roca cuesta más de plantar y drena distinto que uno suelto. Saberlo antes ayuda a elegir dónde van las plantas, dónde conviene grava o piedra y dónde hará falta aportar tierra. Y después de una tormenta, date una vuelta: ver por dónde corre y dónde se queda el agua dice mucho de cómo organizar caminos y riego.

Plantas que se llevan bien con el verano

La base de un jardín con poca agua son las plantas que ya están acostumbradas a veranos secos. Muchas especies mediterráneas, como el olivo o aromáticas como el romero y la lavanda, necesitan poco riego una vez que han arraigado. Aportan color, olor y atraen a abejas y mariposas.

El césped, en cambio, hay que regarlo con frecuencia para mantenerlo verde en verano. Si lo quieres, piensa en una zona pequeña y bien situada, por ejemplo donde juegan los niños, y deja el resto para plantas, gravas y caminos.

Riego por zonas y automático

Agrupar las plantas según el agua que necesitan permite regar cada zona lo justo. Las más sedientas, cerca de la casa y juntas; las más resistentes, en las zonas más alejadas. Con un riego automático por goteo, cada planta recibe su agua a la hora adecuada, también cuando no estás, y el agua se aprovecha mejor. Los sistemas de riego automático forman parte de los jardines que diseñamos y ejecutamos.

Gravas, acolchados y piedra

Cubrir la tierra entre las plantas con grava, corteza u otros acolchados ayuda a mantener la humedad del suelo, frena las malas hierbas y da un aspecto ordenado. Los muros de piedra natural, los caminos y las pérgolas dan estructura al jardín, crean sombra y sirven para salvar desniveles. Son elementos que forman parte del paisaje de la isla y que, bien hechos, duran muchos años.

Sombra donde se necesita

Un jardín en Ibiza se mira y también se vive. Una pérgola cubierta de vegetación, un árbol bien situado o un muro que corta el sol de la tarde pueden crear rincones frescos en pleno verano. Piensa en la sombra a la vez que en las plantas, porque unos árboles recién plantados tardan en darla.

Si ya tienes un jardín de césped

No hace falta arrancarlo todo de golpe. Un jardín con mucho césped se puede transformar por partes: primero las zonas que menos se usan y más agua gastan, como los bordes, las pendientes o los rincones a pleno sol, que pueden pasar a plantas de clima seco y grava. El césped se queda donde de verdad se disfruta, por ejemplo junto a la zona de juego o de tumbonas. Así el jardín cambia poco a poco, no se queda desnudo mientras tanto y puedes ver cómo responden las plantas nuevas antes de seguir.

Aprovecha la transformación para revisar el riego. Un sistema pensado para césped no sirve igual para arbustos y aromáticas, y adaptarlo a las nuevas zonas es parte del cambio.

Desniveles: bancales y muros de piedra

En algunas parcelas de la isla el terreno no es plano. En lugar de verlo como un problema, se puede aprovechar: bancales sostenidos por muros de piedra seca o de piedra natural crean terrazas planas para plantar y dan al jardín un aire muy de aquí. Un camino que sube en curvas suaves entre bancales se recorre mejor que una escalera recta y encaja mejor en el paisaje.

Si la casa se alquila

Un jardín para huéspedes tiene que aguantar y cuidarse casi solo. Mejor plantas resistentes que no se estropeen si alguien las pisa, nada de especies con espinas junto a los caminos o a la piscina, y un riego automático que no dependa de que nadie se acuerde de abrir el grifo. Deja también claro, a quien lleve el mantenimiento, qué hay que revisar entre una estancia y otra.

Un mantenimiento realista

Un jardín mediterráneo necesita menos cuidados que uno de césped, pero no ninguno. Habrá que podar, revisar el riego, quitar malas hierbas y, de vez en cuando, reponer alguna planta. Si pasas temporadas fuera o la casa se alquila, piensa desde el principio en quién se va a ocupar. El mantenimiento de jardines es uno de nuestros servicios.

Cómo trabajamos los jardines

En Constructo Ibiza diseñamos y ejecutamos jardines de principio a fin: planificación y diseño, con renderizado y vídeo para que veas el resultado antes de empezar, ejecución, plantas directamente de viveros, riego y exteriores, y mantenimiento. Si quieres hablarlo, estamos en nuestro estudio de Sant Jordi de ses Salines, de lunes a viernes de 8 a 14.

Mira algunas obras en proyectos, lo que hacemos en servicios, y cuéntanos cómo es tu parcela desde contacto.

Artículos relacionados