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Guía5 min

Materiales para el clima mediterráneo: qué aguanta la sal, el sol y la humedad en Ibiza

Villa en Cala Vadella, Ibiza

Elegir materiales para el clima mediterráneo de Ibiza se aprende, sobre todo, abriendo la casa en primavera. Después de unos meses de lluvia, viento y persianas bajadas, cada material enseña cómo lleva la sal, el sol y la humedad. Si vives en la isla o tienes aquí una casa para alquilar, esa primera vuelta del año es la mejor guía para decidir qué poner en la próxima reforma o en una obra nueva.

Esta guía va al revés de lo habitual: parte de lo que te encuentras y de la zona de la casa donde aparece, y de ahí saca qué conviene elegir y qué cuidado pide cada opción.

Lo que te encuentras al abrir la casa

  • Una cerradura o una bisagra que cuesta mover. Las piezas que se mueven sufren la sal más que las que están quietas.
  • Cercos blanquecinos al pie de los muros o en el suelo de fuera. Son sales que el agua ha arrastrado y que asoman al secarse.
  • Una puerta exterior que roza o no cierra bien. El material ha cogido humedad y se ha movido.
  • Focos o enchufes de fuera que no encienden o tienen la carcasa picada. Lo que no está pensado para el exterior lo acusa pronto.

Nada de esto es raro en una casa junto al mar. Lo útil es leerlo como pistas: te dicen qué zona necesita otro material o más cuidado.

Zona por zona

La fachada que da al viento

Casi todas las casas tienen una cara que se lleva el viento del mar y otra que recibe el sol de la tarde. No envejecen igual y no tienen por qué llevar lo mismo. En esas caras merece la pena elegir acabados que se puedan retocar por partes, sin pintar la casa entera cada vez que una pared lo pide, y dejar apuntados el color y el producto exactos para que el retoque no se note.

Entradas, garaje y todo lo que se mueve

Puertas de entrada, portones, cancelas y motores de garaje se usan cada día y están a la intemperie. Lo que cuenta aquí es que los mecanismos estén pensados para exterior y que se puedan engrasar y cambiar sin desmontar media puerta. Pregunta también si los recambios se encuentran con facilidad: en una isla, esperar una pieza concreta puede dejarte una puerta sin cerrar más días de los que te gustaría.

Luz, enchufes y riego de fuera

Lo eléctrico del exterior conviene decidirlo con el resto de la obra y no al final. Pide focos, cajas y enchufes pensados para exterior, colocados donde no les caiga el agua de lleno y fáciles de abrir para revisarlos. Lo mismo con programadores y válvulas de riego: mejor protegidos en una arqueta o un armario que al sol todo el año.

El suelo que rodea la casa

Los cercos blancos al pie de los muros suelen venir del agua que se queda donde no debe. Antes de decidir qué suelo poner alrededor de la casa, pregunta hacia dónde va a correr la lluvia y cómo se va a limpiar el salitre. Un suelo que se puede baldear con agua dulce sin miedo a mancharlo te ahorra trabajo cada primavera.

Pérgolas, celosías y bancos de obra

En lo que está fuera todo el año, la decisión importante es el acabado y quién lo va a renovar. Un acabado que pide repasarse a menudo tiene sentido si alguien va a hacerlo; si no, mejor uno que aguante más tiempo sin atención.

Tres preguntas antes de elegir

  1. ¿Cómo envejece aquí? Pide ver el material colocado en una casa de la isla que lleve unos años en pie, no solo la muestra nueva.
  2. ¿Qué mantenimiento pide? Limpiar, aceitar, sellar o repintar, y cada cuánto según el fabricante.
  3. ¿Qué pasa si un año no se hace? Hay materiales que lo perdonan y otros que, si se quedan sin él una temporada, ya piden reparación.

Pagar al principio o pagar cada año

Si inviertes en una casa para alquilar, el material entra en la cuenta de otra forma. Lo barato al comprarlo puede salir caro si cada temporada hay que reponerlo, y lo que cuesta más al principio puede compensar si pide poco trabajo entre huéspedes. No hay una respuesta única: depende de lo expuesta que esté la casa, de cuántos meses se alquile y de quién se encargue de cuidarla. Lo que sí conviene es hacer la cuenta con el mantenimiento dentro, y elegir acabados que se limpien con facilidad y no se estropeen si alguien los trata sin mucho cuidado.

Una ficha de tu casa

Con los años es fácil olvidar qué se puso en cada sitio. Una ficha sencilla evita muchas dudas cuando toca reparar o repintar:

  • qué material hay en cada parte de la casa, por dentro y por fuera,
  • qué producto o acabado se usó y quién lo colocó,
  • qué mantenimiento indica el fabricante,
  • y cuándo se hizo por última vez.

Si no quieres ocuparte tú, la gestión de propiedades es uno de nuestros servicios.

Dos obras nuestras

Entre nuestras obras están la reforma de una terraza en Santa Eulària y la de una villa minimalista en Cala Vadella, la de la foto de este artículo. Puedes ver algunas en nuestra página de proyectos.

Hablemos de tu casa

En Constructo Ibiza construimos y reformamos casas en la isla, y te ayudamos a elegir materiales pensando en dónde está tu casa y en el cuidado que vas a poder darles. Si quieres hablarlo, nuestro estudio de Sant Jordi de ses Salines recibe con cita previa, de lunes a viernes de 8 a 14.

Mira nuestros proyectos y cuéntanos dónde está tu casa y qué quieres hacer desde contacto.

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