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Fases de una reforma en Ibiza: de la primera visita a la entrega

Piso reformado en Ibiza ciudad

Si vas a reformar, lo que necesitas saber es cuándo podrás volver a usar la casa, alquilarla o ponerla a la venta. Para planificarlo hace falta entender primero las fases de una reforma, en qué orden van y qué puede hacer que una se estire. Si vives en la isla o tienes aquí una inversión, conocer esa secuencia te ayuda a planificar el año y a no comprometer fechas que dependen de cosas que todavía no se saben.

Las agrupamos en tres momentos: antes de que entre nadie a trabajar, durante la obra y el final, que suele ser la parte que menos se planifica.

Antes de la obra: donde se gana o se pierde el tiempo

La primera visita

Es una conversación en la casa. Se ve el estado general y se habla de lo que quieres conseguir. Aquí pesa mucho el uso: no se reforma igual una vivienda habitual que una casa que vas a alquilar por temporadas o un piso que compras para vender. Dilo desde el primer día, porque cambia prioridades y materiales.

El levantamiento

Después se mide la casa y se revisa lo que no se ve a simple vista: instalaciones, humedades, cubierta, muros que cargan. Si la casa tiene ampliaciones de hace años, se comprueba también si lo construido coincide con los planos que existen. Aquí te toca decidir si se abren catas, pequeñas aperturas en paredes o suelos para ver qué hay detrás. Suele compensar frente a descubrir el problema con la obra en marcha.

Proyecto y presupuesto

Con las medidas y el estado real se define qué se hace: distribución, cocina, baños, instalaciones, carpintería y suelos. Según el alcance intervienen arquitecto y técnicos. Del proyecto sale el presupuesto, y cuanto más concreto es lo primero, más fiable es lo segundo. Si comparas presupuestos, comprueba que todos describen la misma obra con el mismo detalle.

Es la fase en la que más decides: dónde va cada cosa, qué materiales y qué acabados. Todo lo que dejes para luego se convierte en una pregunta en plena obra.

Permisos

Qué trámite pide tu obra depende de lo que cambia, del municipio y del tipo de suelo. Lo contamos con calma en nuestra guía sobre la licencia de obra. Para el calendario bastan dos ideas: la obra empieza cuando está el permiso, y la tramitación no tiene fecha fija. Ese tiempo de espera sirve para cerrar lo que haya quedado pendiente de elegir.

Durante la obra: el orden de los oficios

En obra, cada oficio necesita que el anterior haya terminado su parte. De forma simplificada, el orden suele ser este:

  1. Demoliciones y retirada de lo viejo.
  2. Albañilería y cambios de distribución.
  3. Instalaciones: fontanería, electricidad y climatización.
  4. Pladur y aislamiento, donde haga falta.
  5. Recrecidos, suelos y alicatados.
  6. Carpintería, cocina y sanitarios.
  7. Pintura.

Por eso un retraso en un punto se nota en los siguientes: si el electricista no ha terminado, el de pladur no puede cerrar, y sin paredes cerradas no se alicata. También explica por qué hay semanas en las que parece que no se avanza: se están haciendo las instalaciones que luego quedan escondidas.

Lo que más estira esta fase son los cambios a mitad de obra, un material que se pidió tarde y lo que aparece al abrir una pared. Lo primero depende sobre todo de ti; lo segundo, de que las elecciones se hayan cerrado antes; lo tercero se reduce con un buen levantamiento.

El final: remates, entrega y repaso

Cuando la casa ya parece terminada quedan los remates: ajustar puertas y ventanas, sellados, tapas de enchufes, retoques de pintura, lámparas y accesorios. Son muchos trabajos pequeños de oficios distintos, y es habitual quedarse corto al calcularlos. Si las lámparas, los espejos o los accesorios de baño están elegidos y comprados a tiempo, esta fase se acorta.

La entrega se hace recorriendo la casa estancia por estancia. Lo que no esté bien se apunta en una lista de repaso y se resuelve después. Pide también la documentación: manuales de equipos e instalaciones y, según la obra, lo que haya que presentar en el ayuntamiento al terminar.

Qué te toca decidir y cuándo

  • Primera visita: para qué vas a usar la casa y qué quieres conservar.
  • Levantamiento: si se hacen catas antes de proyectar.
  • Proyecto y presupuesto: distribución, materiales y acabados, lo más cerrados posible.
  • Permisos: no tocar el proyecto una vez presentado.
  • Obra: contestar rápido cuando surge algo imprevisto.
  • Remates: lámparas, accesorios y mobiliario, con tiempo.
  • Entrega: revisar con calma y apuntarlo todo en el repaso.

Si la casa es para alquilar o vender

Para un inversor, la fecha que importa es la de salida al mercado. Trabaja hacia atrás desde ella: deja margen para la tramitación, para imprevistos de obra y para el repaso final, y no comprometas reservas ni visitas hasta que la entrega esté hecha. Si después necesitas a alguien que lleve la casa, la gestión de propiedades es uno de nuestros servicios, igual que la parte inmobiliaria.

Cómo lo llevamos nosotros

En un piso de Ibiza ciudad renovamos instalaciones, cocina, baños y pavimentos, una obra en la que el orden de los oficios lo marca todo. Nuestra gestión de proyectos incluye oficina de proyectos, planificación de obras, trámites oficiales y dirección de obra, y en la ejecución coordinamos y supervisamos cada fase con documentación fotográfica detallada. Si quieres hablarlo en persona, nuestro estudio de Sant Jordi de ses Salines recibe con cita previa.

Mira lo que hacemos en servicios y cuéntanos qué casa quieres reformar desde contacto.

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